Por qué Serbia sorprende
Serbia no tiene playa, pero tiene todo lo demás: historia milenaria, ciudades vibrantes, naturaleza salvaje, spas termales (más de 250 fuentes), la mejor vida nocturna de Europa y una hospitalidad que te hará sentir en casa. Es el país más asequible de los Balcanes y uno de los más auténticos.
Vida nocturna en Belgrado
Belgrado es reconocida como una de las mejores ciudades del mundo para salir de noche. Los splavovi (barcazas-discoteca en el Danubio y el Sava) ofrecen fiestas hasta el amanecer. El barrio de Savamala, las kafanas tradicionales de Skadarlija y los rooftop bars de Novi Beograd completan una escena nocturna inigualable.
Gastronomía serbia
La cocina serbia es contundente y deliciosa. El ćevapi (salchichas a la parrilla), la pljeskavica (la hamburguesa serbia), el karađorđeva šnicla (filete relleno), la šopska salata, el ajvar (crema de pimientos asados) y la rakija (aguardiente de frutas) son rituales gastronómicos que no puedes perderte.
Monasterios medievales
Serbia alberga algunos de los monasterios ortodoxos más importantes del mundo. Studenica (Patrimonio UNESCO), Žiča, Manasija y los monasterios de Fruška Gora son tesoros de arte bizantino con frescos del siglo XIII que rivalizan con los de Italia.